El compromiso interagencial Metodista Unido con cero emisiones netas, justas y equitativas, es el esfuerzo de reducción de emisiones más sistemático, completo y global en la historia de la Iglesia Metodista Unida. Este compromiso, establecido en 2021, busca asegurar que los ministerios del presente apoyen el florecimiento de la creación de Dios para el futuro.